ARTE GÓTICO

Qué es el arte Gótico y cuales son sus características

Como gótico se conoce al estilo artístico que se desarrolló en Europa entre el siglo XII hasta el inicio del Renacimiento, hasta fines del siglo XIV. La palabra, como tal, proviene del latín tardío gothĭcus.

El arte gótico es aquel que se desarrolló principalmente en la Edad Media, en Europa occidental, entre los siglos XII y XV aproximadamente.

La designación de gótico, usada inicialmente con un sentido peyorativo para distinguir el arte de este periodo del arte del Renacimiento, se empleaba para aludir al arte desarrollado por el pueblo germánico de los godos.

El arte gótico surgió en el norte de Francia, y de allí se expandió por Europa. Se manifestó principalmente en la pintura, la escultura y la arquitectura.

 

Arquitectura Gótica

Como arquitectura gótica se conoce el estilo artístico que se desarrolló en Europa occidental a partir del siglo XII, y que se situó entre los períodos románico y renacentista.

Se caracterizó presentar espacios amplios, mayor luminosidad en el interior de las construcciones, construcciones de gran altura, y el uso del arco apuntado u ojival, y la bóveda de crucería. Es apreciable sobre todo en construcciones religiosas, como iglesias, monasterios y catedrales, pero también en castillos y palacios,

La arquitectura gótica era conocida durante el período como «el estilo francés» (Opus francigenum). Sus rasgos característicos son el arco apuntado, la bóveda de crucería y el arbotante.



Características

El arte gótico se caracteriza por su temática predominantemente religiosa. En este sentido, el contraste entre las tinieblas y la luz es el rasgo más distintivo de este estilo.

En la pintura, por ejemplo, la importancia que se le daba a la luz como el uso de las láminas de oro en las iglesias; en contraposición con el estilo románico de las bóvedas de piedra, evoca sin duda, la esencia de lo gótico.

* Arbotantes aéreos

El arbotante es la característica externa que define la arquitectura gótica. Estos contrafuertes propagan de manera efectiva el peso de los nuevos diseños, sacando el peso de las paredes y transfiriendo la fuerza directamente a la tierra.

En lugar de limitarse a ser un simple apoyo, los arbotantes eran a menudo elaborados diseños y muy decorativo. Parecían dardos y barreras alrededor de cada edificio, dando una sensación de movimiento y de grandeza.

* Arco ojival

La innovación de la ojiva fue la característica que define la arquitectura gótica interna. Su importancia era a la vez práctica y decorativa. El arco apuntado distribuye eficazmente la fuerza de techos pesados ​​y diseños más voluminosos, podía resistir mucho más peso que las estructuras arquitectónicas anteriores, estos  arcos más fuertes permitieron una altura mucho más vertical, que  literalmente, llegaron hasta el cielo. Tenía un valor estético y la belleza que influyó en muchas otras características del diseño gótico – sobre todo en los techos abovedados.

* Techo abovedado

Los techos abovedados utilizan la tecnología del arco ojiva para distribuir la fuerza y el peso de los pisos superiores. El arco también proporcionó la impresión de altura y magnificencia, dando al techo abovedado de una sensación de grandeza y elegancia.












MATERIALES


En la arquitectura gótica se usaban diferentes materiales, todos de ellos, únicos, uno de ellos son los materiales naturales, como la carpintería de madera, o las piedras naturales que se utilizaban en los monumentos, debido a su permanencia y su resistencia al fuego.
Cuando se escaseaba la piedra y madera, se usaba la tierra como material de construcción, asi es como aparece el tapial que es un muero de tierra o barro apisonado y e el adobe que es un bloque constructivo hecho de barro y paja, y secado al sol.
Posteriormente aparecen el ladrillo y otros productos cerámicos, basados en la cocción de piezas de arcilla en un horno.



EL GÓTICO SEVILLANO

En 1248, año en el que se produce su reconquista por las fuerzas cristianas al mando de Fernando III el Santo, quien se encontraría con una enorme ciudad dotada de un notable número de mezquitas repartidas por todo su interior; mezquitas que en un primer momento y como medida de urgencia serían consagradas de inmediato al culto cristiano para el uso religioso de la población resultante tras el nuevo marco social y político surgido a partir de la toma de la ciudad.

Según algunos autores, el gran despegue del mudéjar de las iglesias sevillanas comienza a partir del terremoto del 24 de agosto de 1356 -aquél en el que las santas Justa y Rufina aguantaron la Giralda, según la iconografía tradicional-, que provocó el desplome de la mayor parte de las veinticuatro parroquias de la ciudad, que hasta entonces eran sencillamente las viejas mezquitas existentes, bendecidas y "cristianizadas".

Así, estas mezquitas se irían reemplazando paulatinamente por las nuevas iglesias cristianas; se aprovecharía parte de las construcciones existentes, el bajo coste de materiales "pobres" como el ladrillo, la madera o el yeso, y la abundante mano de obra de su población mudéjar (población de origen musulmán que decide convertirse al cristianismo para no ser expulsada de la ciudad).

Surge así un nuevo tipo de iglesias, las denominadas gótico-mudéjares, que combinan la tradición islámica local con el arte gótico que aportan los vencedores llegados desde las tierras de Castilla.

Son iglesias pequeñas y modestas que se levantan desde la segunda mitad del siglo XIII y hasta el siglo XV, y de las que afortunadamente nos han quedado muchos buenos ejemplos, algunos lógicamente muy modificados por las distintas transformaciones realizadas a lo largo de los siglos y hasta nuestros días.

Características del Gótico Sevillano

Planta

La planta de estas iglesias se caracteriza por ser de forma rectangular alargada y suelen presentarse inicialmente aisladas, con sus cuatro fachadas vistas. Cuentan siempre con un total de tres naves, siendo la central más ancha y alta que las laterales, sobresaliendo en ellas el ábside del cuerpo central, profundo y alargado, de planta poligonal y generalmente precedido por un tramo rectangular inicial.

Estructura

La estructura de las iglesias gótico-mudéjares sevillanas está constituida siempre por gruesos muros de ladrillo que se levantan cerrando todo su perímetro y también en sus pilares centrales que, de planta rectangular o cruciforme, se organizan según dos hileras paralelas al eje longitudinal de la iglesia.

También son muy característicos de estas iglesias los altos y esbeltos arcos apuntados que, de acuerdo con el estilo gótico, se apoyan sobre ellos para soportar sus cubiertas.

No quedan muchos casos donde pueda verse el aspecto original de estas iglesias, pues muchas fueron "modernizadas", especialmente durante el período barroco, como sucedió con la Iglesia de San Isidoro, a la que se le dotó de una hermosa cúpula barroca delante del presbiterio.

No obstante existen algunos muy buenos ejemplos de estas iglesias donde el gótico-mudéjar sevillano se muestra soberbio, dejando ver todo el esplendor de sus mejores tiempos, como ocurre en la iglesia de San Esteban, tras la restauración a que ha sido sometida en los últimos años del siglo XX.



Ábside

Situados en la cabecera de la nave central, y acabada en planta poligonal, sobresale del resto del cuerpo de la iglesia. Presenta robustos contrafuertes en sus ángulos y altas ventanas ojivales geminadas (En arquitectura se conoce como ventana geminada a la ventana que se compone de dos arcos idénticos enlazados por una columnilla o pilar denominada parteluz. ) en el centro de sus paños.

Como elemento característico, suelen contar con un remate almenado, presentando así un cierto aspecto defensivo y militar. Magníficos ejemplos de ello puede verse en las iglesias de San Andrés, Omnium Sanctorum, San Esteban o San Pedro.

Cubierta

Las cubiertas se resuelven de forma muy distinta, intencionadamente, para las naves o cuerpo general de la iglesia y para su Capilla Mayor o ábside. Así, para las tres naves de la iglesia se recurre a la popular y modesta armadura de madera, que se resuelve a dos aguas o en forma de artesa para la central, situada a mayor altura, y a una sola agua o pendiente para las laterales, a menor altura.

Capillas

Es frecuente encontrar en los laterales de estas iglesias pequeñas capillas adosadas, generalmente de planta cuadrada.

Fachadas

Estas iglesias suelen presentarse exentas, por lo que cuentan con sus cuatro fachadas vistas. Éstas, como un paramento más de su estructura, están realizadas en ladrillo y son de muy sencilla composición. Son especialmente sobrias, sin elementos decorativos relevantes, y en ellas sólo rompen su monotonía las sencillas ventanas, generalmente enmarcadas en alfiz, y las portadas.

La fachada principal, situada a los pies, refleja al exterior la estructura interna del templo, tanto en las alturas escalonadas de sus tres naves como en las pendientes inclinadas de sus cubiertas, y suele presentar uno o tres pequeños rosetones góticos para la iluminación natural del interior del templo.


Portadas

Las portadas de estas iglesias, realizadas en piedra tallada, de pequeñas dimensiones y con arquivoltas (Se denomina arquivolta a cada una de las roscas o molduras que forman una serie consecutiva de arcos concéntricos que decoran las portadas medievales en su paramento exterior, recorriendo su curva en toda su extensión. )de arcos apuntados, suelen ser siempre dos: una principal a los pies de la iglesia y otra sobre uno de los laterales.

Se presentan adelantadas sobre el paramento general de ladrillo, con algún arco exterior labrado con los clásicos dientes de sierra o puntas de diamante, y enmarcadas en alfiz (recuadro del arco árabe, que envuelve las albanegas (El triángulo o espacio que deja en un cuadrado el círculo inscrito en él”. )y arranca, bien desde las impostas, bien desde el suelo”.)rectangular.

Torre

Situada generalmente a los pies de la fachada principal, las torres de las iglesias gótico-mudéjares de Sevilla suelen aprovechar los alminares de las anteriores mezquitas que previamente existieron en el solar para colocar sobre ellas el cuerpo de campanas, al igual que se hizo luego con la gran Mezquita Mayor de la ciudad y La Giralda.



Ejemplos



Torre de la Giralda y Catedral de Sevilla












Iglesia de San Marcos



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