Se desarrolló entre los años 1900-1935. Tiene sus raíces en el historicismo y en el modernismo en el que se formaron los arquitectos sevillanos de aquella época. Es un tipo de construcción muy apreciado popularmente. Se inspira en estilos pasados como el gótico, el mudéjar, el barroco y el plateresco. Utilizaban el ladrillo vidriado, azulejos trianeros, yesería, forja, madera, herrajes y remates con piezas de cerámica. En sus edificios vuelven a verse arcos de herradura, polilobulados y apuntados. Los torreones-miradores son una de sus señas de identidad. Decoran las fachadas inspirándose en los clásicos edificios señoriales del siglo XVI. Es una arquitectura que propone la búsqueda de la identidad regional, volviendo a lo tradicional y resaltando la estética andaluza, sobre todo en la vivienda residencial. Se desarrolló mucho la construcción con motivo de la Exposición Iberoamericana que se celebró en Sevilla en 1929, llevándose a cabo un concurso de proyectos para l...
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